La última semana del año 2025, falleció el papá de un querido amigo, al cual, y por espacio de más 10 años no le había visto, pero que, a finales del mes de noviembre, el Espíritu Santo de Dios puso en mi una necesidad de orar por él y se lo hice saber a través de una llamada telefónica; mi amigo, vino a visitar a sus padres y recibir con ellos el naciente 2026, pero a escasos días antes de retornar a la lejana ciudad donde reside, su padre falleció.
Al día siguiente de sepultar a su padre, mi amigo y yo nos reunimos, y entre muchas cosas que hablamos, quebrantado me dijo: “un día antes de morir mi papá, le abracé como jamás creo que lo había hecho y sentí algo que nunca había sentido”. Este episodio, me trasladó a junio del 2008 cuando días antes de su partida, también le di un ultimo abrazo a mi padre; y que después de eso, me quedó rondando en mi mente por mucho tiempo: ¡no abraces cuando sea tarde!
Hoy en nuestras Reflexiones en Familia nos deleitaremos con una hermosa porción de la Palabra inspirada por Dios, que en Isaías capítulo 55 versículo 6, de la versión Reina-Valera 1960, dice: «Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano»
Amados, hoy día muchos de nosotros vivimos con remordimientos por cosas que no hemos podido hacer, aun y cuando en algún momento sentimos la necesidad de hacerlo; entre otras, un te amo que no dijimos, un abrazo que no dimos, un perdón que no pedimos, una disculpa que no aceptamos o una mano que no extendimos. Generalmente, nos invade la tristeza al darnos cuenta que tuvimos la oportunidad de hacerlo y no lo hicimos; pero hay una, que producirá más pesar y tristeza que cualquier otra, y es la oportunidad de buscar y encontrar al Señor.
Querido amigo, no pierdas la oportunidad de buscar y encontrar al Señor lo más pronto y mientras estes con vida sobre esta tierra, aprovecha esa oportunidad mientras Él todavía pueda ser encontrado; no te conformes con decir que mañana si porque aún no estás preparado o que aún no es el tiempo, ya que ese mañana puede que no llegue.
En Juan 14:6, está apuntada la única y verdadera forma de buscar al Padre y que es cuando «Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí»
Querido hermano, tú sabes que Dios siempre ha estado presente y disponible para quien le busque con un corazón sincero, posiblemente hayas pasado por momentos en los que tu disposición para buscar a Dios pudiera estar frágil, pero sabes que la búsqueda de Dios no es una tarea imposible y que, si en algún momento del camino tomas distancia de Dios, siempre tendrás una oportunidad para volver a Él.
¡No abraces cuando sea tarde! es una invitación a que no dejemos que el tiempo pase sin hacer esas cosas que ya debíamos haber hecho, y más importante aún, es un recordatorio que nos anima a buscar a Dios mientras pueda ser hallado y que tiene una recompensa, que es nada más y nada menos que Su presencia en la vida de aquel que le busque.
Amado, si has leído esta reflexión no te quedes con ella y dile a quien puedas, que debemos reconocer que solo Dios puede llenar el vacío en el corazón de cada quien y que, si aún no han encontrado al Señor, hoy es un buen día para buscarlo. ¡Señor, permite que hoy pueda dar mi mano que no había extendido para ayudar y dar ese abrazo que me ha costado dar!
«Yo amo a los que me aman, y me hallan los que temprano me buscan»
Proverbios 8:17 (R-V 1960)
¡Bendiciones para todos!
¡No abraces cuando sea tarde!

